Rosa Damascena - Aromatics for Animals

Rosa Damascena

Soy la quinta-esencia del Amor Universal y te amo incondicionalmente.

Mi aliento es como el batir de las alas de un ángel. 

Mi luz es brillante incluso más que el Sol.

Me encuentro en todas partes pero
solo puedes sentirme si te detienes a inhalar
mi fragancia.

Con solo acariciarte despierto  tu Alma, aliviando tu dolor, trayendo armonía y bienestar.

Soy la esencia de lo femenino y libero la energía bloqueada debido a heridas emocionales incluso cuando sean de un pasado lejano.

un caballo muy enfadado...

Hace unos años conocí a un caballo  que se había vuelto muy retraído y antipático.

Fue una tarde que subí a una finca para trabajar con otro caballo que necesitaba una sesión de Aromatics for Animals.

 El caballo "antipático"  (le vamos a llamar "Boy") era el vecino de cuadra del caballo con el que iba a hacer la sesión, y desde que empecé la sesión Boy mostró muchísimo interés por todo lo que estaba presenciando.

Me di cuenta de que Boy intentaba "captar" los aromas y se ponía muy nervioso.

Decidí hacerle una mini-sesión nada más terminar con el otro caballo,  para asegurarme de que no se quedará con ese malestar.

Al ofrecerle el aceite esencial de  Rosa Otto, el caballo se puso muy violento. 

Incluso tuve que avisar a la gente que estaba presenciando la sesión, para que se apartaran de la puerta de la cuadra. 

Boy había echado sus orejas hacía atrás, y me mostraba su impresionante dentadura de forma  amenazante.
Daba coces a las paredes y se levantaba de las cuatro piernas a la vez.

Me mantuve tranquila, le di su tiempo y acabo de unos minutos se fue tranquilizando y se dirigió hacia mi para pedir más Rosa Otto. Al inhalar de nuevo este aceite esencial, volvió a comportarse igual. Se ponía violento y de nuevo se calmaba y venía hacia mí. Lo hizo varias veces. 


Tuve paciencia, la zoofarmacognosis aplicada consiste en eso, en dejar elegir y actuar al animal.

Terminé haciéndole una sesión completa, permitiendo que inhalara tranquilamente otros aceites esenciales.

Al final Boy se quedó completamente relajado sin ninguna intención de hacerme daño.

Al día siguiente tuve una conversación con su compañera humana. Me contó la historia del caballo y entendí por qué Boy estaba lleno de resentimiento y frustración.

Su vida, antes de estar con esta chica, no había sido precisamente un camino de "rosas".

A cabo de unos días decidí volver para hacerle una nueva sesión y asegurarme que todo había quedado "cerrado".                                                  Esta vez Boy me recibió con un relincho pero ya no mostró ningún interés en inhalar ningún aceite esencial.

Más que ningún otro aceite esencial la rosa le había liberado de los malos recuerdos y de su dolor emocional.