Psico-Aromaterapia para Animales

El termino “aromaterapia” es relativamente nuevo, aunque el arte de la curación con los aceites esenciales se emplea desde hace cientos de años.

Fueron los árabes que trajeron el arte de los aromas a Europa y finalmente fue el médico francés Rene Gattefossé quién le dio el nombre de “aromaterapia” .

Entendemos la aromaterapia como una terapia holistica que tiene un profundo efecto, tanto a nivel físico como emocional y mental, no solo para el ser humano sino también en los animales.

Un aceite esencial es la quintaesencia de la planta, su Alma. Es el producto final de complicados procesos bioquímicos que tienen lugar en las glándulas secretoras de los vegetales, los cuales se encuentran en las flores, las semillas, frutos , raíces etc. Concentran toda la energía de la planta, y esto es lo que un aceite esencial sea hace tan especial.

Aromatics for Animals se sirve de la habilidad innata de los animales para saber seleccionar aquellas sustancias que necesitan para encontrar de nuevo el equilibrio físico y mental. Este proceso es conocido científicamente como “zoofarmacognosis” y los aceites esenciales son una parte muy importante en el método que conocemos hoy día como zoofarmacognosis aplicada.

Para enfocar el trabajo con los aceites esenciales me gustaría apartarme un poco del termino “aromaterapia” ya que sugiere la aplicación por medio del masaje. Aplicar los aceites esenciales en forma de masaje en los animales , puede resultar en una experiencia estresante .

Además, la gran mayoría de aceites esenciales no pueden ser aplicados directamente sobre la piel, teniendo que diluirles con alguna sustancia que sirva de vehículo, como por ejemplo una crema o un aceite vegetal.

Los folículos pilosos son una entrada directa de cualquier sustancia al organismo, entonces es fácil imaginarnos que podemos exponer al animal a una sobre dosis, y en la mayoría de los casos de una sustancia que él mismo no habría escogido..

La mayoría de los animales, y en concreto los mamíferos, tienen una afinidad con las plantas medicinales. A lo largo del tiempo han desarrollado una fisiología enzimática que les permite metabolizar sin problemas la mayoría de compuestos vegetales. Los animales domesticados en su gran mayoría ya no tienen acceso a plantas medicinales.

Si respetamos el concepto de auto-selección y auto-dosificación será muy difícil encontrarnos con una intoxicación.

¡Solo en caso de los gatos hay que trabajar con mucho cuidado ya que les falta el mecanismo para metabolizar correctamente los aceites esenciales!

Cuando viven en libertad, los animales buscan aquellas plantas que necesitan para mantenerse o obtener de nuevo, la salud. Ofreciéndoles aceites esenciales es una de las maneras  de devolverles la posibilidad de auto-seleccionar lo que necesitan.

Podemos ver como este sistema es una forma de comunicación entre el animal y el ser humano. Conociendo los aceites esenciales y observando las elecciones del animal podemos hacer de alguna manera una lectura de qué es lo que esta pasando. Hay aceites esenciales que funcionan mas bien a nivel emocional, mientras que hay otros que nos pueden indicar claramente un problema físico.

El sistema olfativo en los animales es mucho mas complejo que en el ser humano. La mayoría de los animales son capaces de distinguir miles de olores. Es importante comprender que el sistema olfatorio es uno de los más antiguos y vitales en los organismos vivientes y que es de suma importancia para su sobrevivencia. Es lo que lleva al animal a su comida, sus crías, y lo aleja de sus enemigos.

La importancia del sentido del olor es tan importante para los animales que han desarrollado dos mecanismos para poder detectar aromas. El primero es el sistema olfativo que funciona a través de la nariz, y el segundo es el llamado órgano de Jacobson o órgano vomeronasal, este último encontrándose en la boca, en la parte anterior al tabique nasal.

A través de un elaborado movimiento con la lengua y los labios, los animales consiguen que parte del aire inspirado pase directamente al sistema limbico a través de órgano de Jacobson y que produzcan al instante una respuesta instintiva.

El órgano de Jacobson se encuentra en la mayoría de los mamíferos. Se dice que el feto humano también lo desarrolla pero que después del nacimiento se atrofia.

Puede ser que esta sea la razón por la cual los animales reaccionan tan bien a los aceites esenciales . Sabemos que el sistema límbico es una de las partes mas antiguas del cerebro y que guarda relación con la memoria, los instintos, las emociones, la personalidad y la conducta. El hecho de ser como somos depende en gran medida de nuestro sistema límbico. ¿A quién no le ha pasado encontrarse con un olor que nos recuerda enseguida a alguna situación vivida en el pasado?

El sentido olfativo es el único que no recurre a la memoria consciente para hacernos revivir algún estado emocional en particular. Un aroma tiene el poder de llevarnos instantáneamente a otro lugar y espacio en el tiempo.

¿Pero como es que un aroma puede tener un efecto tan rápido y en muchos casos, tan profundo?

Un aceite esencial está constituido por componentes bioquímicos, cada uno con su propiedad. Cuando las moléculas aromáticas llegan al sistema limbico, este empieza a segregar sustancias químicas (hormonas) que tienen un efecto sobre el sistema nervioso, el cual se relaja o se activa. Además, como los animales viven completamente en el AQUÍ y AHORA, son capaces de soltar aquellos nudos mentales que se han formado por el maltrato, el abandono etc. Ellos no se cuestionan “si es el momento adecuado”, pueden tardar más o menos, pero imaginándonos “la cebolla”, irán quitando capa por capa sus emociones negativas dando paso a un animal equilibrado mentalmente.

Puede ser una experiencia enriquecedor para los presentes en la sesión, observar como un animal es capaz de transmutar experiencias negativas que hasta entonces no le habían dejado disfrutar de la nueva oportunidad que se le haya presentado.

Nunca olvidaré el trabajo con un perro Staffordshire, que había sido empleado para las peleas caninas. El pobre animal estaba profundamente traumatizado, tanto a nivel físico como a nivel emocional. No hacia mas que mirar a su alrededor con ansiedad esperando el ataque en cualquier momento. Dos sesiones bastaron para que este perro pudo transmutar todos sus malas experiencias. Paso de ser un perro asustado con ninguna posibilidad de ser adoptado, a ser un animal tranquilo y cariñoso que no tardó en encontrar una familia maravillosa.

O aquella yegua que había sido empleada para el rejoneo, y que terminó profundamente traumatizada. Cuando me pidieron hacerle sesiones no era capaz de "ir al paso". Ver la montura le producía unos sudores exagerados, su ama tardaba media hora en poder subirse porque la yegua solo giraba sobre si misma, y después trotaba con ansiedad, levantándose de manos y dejándose caer de rodillas. Después de una sesión la yegua dejó de sudar, su ama se pudo subir en medio minuto, y por primera vez desde que la había rescatado del matadero (y de eso hacia ya 4 años) fueron capaces de dar una vuelta al paso.

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